Instruir deleitando. Ese es el concepto

17 de agosto de 2011

Vacaciones Santillana

Es que no se puede uno ir de vacaciones. Te marchas pensando que has dejado todo en orden y cuando vuelves te enteras de los disturbios de Londres e Inglaterra toda, los disturbios de Lloret de Mar, los follones de la economía española y europea... y lo que nos queda.
Bueno, vayamos por partes... cuando llegue septiembre y empieze el curso de Geografía comenzaré, como siempre, diciendo que las vacaciones de verano son el mejor momento para aprender todo lo referente al medio geográfico e histórico del lugar al que hayas viajado (si es que has viajado, pero ya no es algo raro). Pues eso, ahora en verano es cuando se deberían poner en práctica los conocimientos adquiridos durate el curso. No se trata de estudiar el libro de geografía e historia (¡uf!), el mejor libro de geografía es el viaje de vacaciones. No hay que mirar un libro, hay que mirar con curiosidad, nada más y nada menos.
A mí me gusta viajar en España al norte cuando llega el verano, como los pájaros (y al sur en invierno). El norte, sí, ese sitio donde los manchegos creemos que no para de llover. Vaya por dios, pues el día que subí a Picos de Europa hizo así, toma ya!!

Ese es el teleférico de Fuente De, que sube desde unos 1000 metros de altura a unos 1800. Y cuando llegas arriba viene lo mejor:
Ahí teneis Cabaña Verónica, un refugio de montaña en un paisaje espectacular, junto a picos de 2500 metros de altura. Yo sé que esto le iba a gustar mucho a Alberto, pero no resistió la dureza del camino (del curso escolar, quiero decir) y abandonó antes de llegar a la cumbre. Por si a alguien le gusta,  hay páginas webs de montañeros que ofrecen unas vistas panorámicas de 360º muy chulas.
En fin, todo el norte de España es así. Que llueve... claro, si no cómo iba a estar tan verde:
Que qué hacen ahí esos elefantes. Es que en Cabárceno (Cantabria) han recuperado unas minas romanas para exponer fauna tropical en un entorno abierto, muy "natural", al menos mejor que un zoológico convencional (aunque tampoco sea el sitio adecuado de estos animales, la verdad sea dicha).
Pues también me he dado una vuelta por la cueva de Altamira. La original no, que está cerrada por culpa de nosotros, los turistas (es lo que tiene el sector terciario en España), pero han hecho una reproducción que alucinas...

Pero es que cuevas así las hay a cascoporro, algunas tan sencillas como la de Pindal, ya en Asturias, en un entorno casi mágico. Aquí cuelgo un montaje con la entrada de la cueva a la izquierda y a la derecha el acantilado al que se abre:
Pindal tiene pintada una figura muy interesante: un mamut con un ¿corazón? en su interior:


El entorno de Altamira es superior, está junto a Santillana del Mar, que pude ver ¡sin gente, sssincreíble!! Es algo así como Almagro, que tampoco es manco. El pueblo está coronado por la colegiata románica que algun@s vereis el próximo curso en Historia del Arte:


Y en Asturias todavía hay pueblitos solitarios, con palacios abandonados como éste, en Pendueles, todo muy romántico:

Este es uno de los numerosos ejemplos de las casonas de indianos, aquellos emigrantes a ultramar (Cuba, Argentina, México...) que volvían triunfantes y se construían en su pueblo una gran casa que probase su éxito. Claro que la mayoría no llegó a tanto. Se reconocen muy bien estas casonas por las palmeras que ponían a la entrada, en recuerdo del ambiente tropical. Quizá la mejor sea la de Colombres, en Asturias, donde está el Archivo de Indianos, una pequeña joya de recuerdos de la emigración española de finales del XIX y primera mitad del XX: maletones, fotografías, maquetas, recuerdos, naufragios, triunfos y miserias.

Esta foto la he sacado de Wikipedia, le da un toque decadente al asunto

Claro que si quieres otra cosa te puedes dar una vuelta por el puertecito de Llanes y ver los Cubos de la Memoria, del artista vasco Agustín Ibarrola, todo un ejemplo de integración de la pintura en el entorno:
Como a veces las fotos no me salen muy bien, esta la he sacado de una página donde cuentan todo el proceso de creación del artista.
Y si quieres bañarte pues te vas a culaquier playa de las muchas que hay. Yo estuve en esta de San Vicente de la Barquera

En el norte no hay el agobio playero del Mediterráneo , con todos mis respetos por este antiguo mar, que tiene otros encantos. Cuando baja la marea la extensión de arena es enorme. el agua está fresquita, que no fría... Cuánto nos cuesta a los manchegos adaptarnos a este clima. Tampoco hay chiringuitos, ni chunda-chunda. Vaya por dios, con lo que le gusta a algun@s ese petardo. Otra vez el estereotipo del sur marchoso frente al norte triste. Claro que eso lo dicen los que no lo conocen. En otra entrada veremos el esterotipo inverso: el norte laborioso y formal frente al sur vago e indolente.
En fin, una gozada de semanita... hasta que volví a Ciudad Real y leí las noticias. Torrado estoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario