Instruir deleitando. Ese es el concepto

21 de marzo de 2012

¿Usan los cangrejos colonia #Loewe?

Pues no. Es más: ni cangrejos ni Loewe. Me explico: ni la juventud española va para atrás, como los cangrejos, ni tiene poder adquisitivo para comprar los productos pijos de Loewe que comentó Carmen. Que la juventud española no va para atrás se deduce que los estudios que dicen que, aunque haya crisis económica, su formación es mucho mejor que la de sus padres y sus condiciones de vida son también mejores que las de sus padres. Otra cosa que a los mayores se nos olviden ese duras condiciones en las que crecimos. En palabras de un sociólogo: “Decir que van a vivir peor que nosotros, cuando dos tercios de la población de entonces carecía de estudios universitarios, es improbable. Tenían un empleo, si, pero qué empleo; y tenían un piso, sí, pero qué piso. Lo que los jóvenes quieren tener es lo que tienen sus padres ahora, no lo que tenían a su edad”.
He aquí algunos datos sobre esta generación juvenil:

Hace cien años Joaquín Costa pedía "escuela y despensa". Comparad las tasa de analfabetismo de hace un siglo que vimos en clase de 2º de bachilerato con las tasas de estudiantes universitarios actuales. Que la formación universitaria no es garantía de un empleo ajustado a esa titulación, cierto. Pero la tasa de paro es mucho menor en universitarios que en personas sin ese nivel educativo. A los datos me remito:
Que la crisis económica en España es muy profunda, cierto. Pero las posibilidades de actuación de los jóvenes universitarios son superiores a las las generaciones anteriores. Que ahora para trabajar en otros países te piden un título universitario e idiomas, cierto. Pero eso es lo que tiene ya un gran porcentaje de jóvenes españoles: formación universitaria y en idiomas ¿O no?
Resumiendo, las circunstancias cambian, de manera que las comparaciones simplistas, del tipo "antes se vivía mejor" son eso, simplistas. Enseguida desmontaremos otra falacia que a veces corre por ahí: esa de que con Franco no había paro. No, por no haber no había ni oficinas de empleo, ni estadísticas que contasen a los parados, ni se llamaba parados a los emigrantes, porque eso es un emigrante: un parado que se tiene que marchar. Hasta las estadísticas de la emigración estaban trucadas para reducir la escandalosa cifra de parados/emigrantes.
Es verdad que las circunstancias actuales son muy difíciles. Hace tres o cuatro años nos compadecíamos de los mileuristas, ahora muchos quisieran ser mileuristas: los #nimileuristas. Eso sí, todos con whatsapp, que no falte. Y yo que me alegro, aunque de vez en cuando tenga que guardar el móvil de algun@. Si no, leed la estupenda entrada que ha realizado Cristina gracias a Twitter. Ya quisiera yo haberlo tenido en mis años mozos. Las entradas de Cristina y de Carmen son una prueba de la utilidad de las tecnologías en la enseñanza de las ciencias sociales: para buscar información, para expresar opiniones propias, para meterse con los profesores... Una maravilla, vamos.

2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Siempre me paso por aquí, y siempre quiero comentar algo, pero no sé el qué porque parece que ya lo has dicho tú todo. En este caso, al menos dar mi opinión, y es que discrepo en algunas cosas.
    Creo que la relación 'condiciones de vida' y 'mejor formación' van de la mano, pero tanto en un sentido como en otro; quiero decir, el hecho de tener tanta facilidad para conseguir la información hace que el esfuerzo sea mínimo, y esto o te ayuda a cultivarte o te ayuda a despreocuparte y hacer lo mínimo. Evidentemente la economía no era la misma, ni los medios tampoco. Probablemente, aunque la economía fue estupenda hoy día, sin medios, el hecho de por ejemplo irse a estudiar/trabajar fuera y no volver en meses, años, y tener contacto con tu familia por carta, echaría a muchas personas para atrás en su formación; por no hablar de toda la gente con la que me he topado yo misma que se niega a irse fuera a pesar de todas las comodidades con las que contamos. Por eso, entre otras cosas, creo que hace falta fomentar la innovación; hace un par de meses, casi nadie de mi generación podría hablar de 'ser emprendedor', lo que yo considero que es una de las salidas contra el paro actual y ayuda a poder trabajar en lo que has decidido estudiar, haciendo lo que has elegido.
    En cuanto al nivel de idiomas, claro que es más elevado, pero si uno es consciente, sabe que lo necesita y se forma por su cuenta. Hace un rato, precisamente, mientras desayunaba con una compañera, comentábamos que ni ella en un grado como Relaciones Internacionales ni yo, teníamos ni un solo idioma en nuestra carrera, mientras que los compañeros Erasmus en una carrera como la suya pueden dar hasta tres idiomas.
    Concluyendo, creo que nos hace falta motivación y aprender a resolver problemas, aunque eso en verdad, actualmente, depende de uno mismo, porque nadie va a venir a dárnoslo.

    Por cierto, me gusta mucho mucho Pulgarcity 2.0; tanto el blog en sí como la idea!

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  2. Hola, Eleuteria, creo que puedo resumir tus ideas, que comparto, diciendo que cada generación tiene sus afanes, aspiraciones y dificultades. Llevas razón al decir que unas mejores condiciones materiales no son garantía de más facilidades para la emancipación juvenil. Y menos aún en España, donde hay una tendencia al familismo. En el resto de Europa el personal se marcha mucho antes de casa. Gracias por tu comentario certero.

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