Instruir deleitando. Ese es el concepto

30 de enero de 2015

El misterioso caso de la tilde asesinada por una mirada "adúltera"

Miguel dice que ha buscado información sobre el amor. No sabemos dónde, pero dice haber encontrado información más que curiosa sobre el amor, el adulterio y las miradas adúlteras. Según él, antiguamente la pena por la mirada adúltera era la muerte. La pena, la pena de verdad, es que no haya encontrada una famosa fotografía de Robert Doisneau titulada La mirada oblicua:
¡Qué bien ilustra las contradicciones del emparejamiento burgués que hemos estudiado!, compuesto por decisiones superficialmente basadas en el amor pero realmente fundado en cálculos económicos, que acababan habitualmente en el desamor y el consiguiente desahogo del varón en el prostíbulo. Eso es lo que nos contó Toulouse-Lautrec en sus bocetos de la "vida alegre" de París:
El ocio burgués (masculino) como fuente del trabajo de las clases populares (femeninas). Yo quisiera que alguien hubiera buscado información sobre la vida y obra de Toulouse-Lautrec, tan relevante de la división social de fines del siglo XIX. Pero a nadie se le ha ocurrido, al menos a fecha de hoy.
¿Y la tilde? Pues buscadla en la entrada de Miguel  porque yo hay dos tildes que no encuentro (bueno, ocurre en casi todas las entradas de los blogs de mis alumn@s). Se dice que hay miradas que matan. Y hay tildes cuya ausencia adultera el sentido de una palabra ¿Habrá sido asesinada la tilde por la mirada adúltera?

PD: si miráis en las entradas que digo y la ortografía es correcta y están todas las tildes, entonces es que han resucitado... ¡Milagro!

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