Instruir deleitando. Ese es el concepto

26 de febrero de 2015

Raúl, Alto Sacerdote de Thor y Odín, ahí es nada

¡Que tiemblen los dioses romanos, que tiemblen los dioses egipcios, que tiemble La Mancha a la altura de Ossa de Montiel, que tiemble la tumba de Franco, la de Felipe II y la de Rocío Jurado!.... ¡¡¡Tatachannnn!!! Llega la religión de Thor y Odín, y no va de coña, que en Islandia han resucitado la religión vikinga, la de los temibles normandos que asolaban Europa en la Edad Media: llegaron hasta Sevilla por el Guadalquivir, hasta Sicilia por el Mediterráneo y hasta Groenlandia y Terranova, o sea, América (antes que Colón). En este enlace tenéis la prueba. Yo adjunto una fotografía del alto sacerdote de Asatruarfelagid, la asociación que reúne a los neopaganos de Islandia. ¡Están locos estos romanos, digo... estos vikingos!

Eran tan temidos los vikingos normandos que se decía de ellos que no conocían el miedo. Al menos eso es lo que cuenta Astérix y los Normandos. He seleccionado un fragmento muy bueno:

Lo que no saben estos neovikingos (¡pardillos!) es que en España, y más concretamente en Ciudad Real, y más concretamente en el IES Hernán Pérez del Pulgar, y más concretamente en 4º A de ESO, sentadito el primero a la derecha conforme miro yo, se encuentra el Alto Sacerdote de la Secta del Power Metal Épico, un tal Raúl, que vive y se desvive por "la magia de las runas y la sabiduría suprema" (vete tú a saber qué es todo eso). Raúl ha aplicado el romanticismo a edades pubertosas, para lo que ha llenado la entrada de sus grupos favoritos. ¡El ruido que debe armar en su casa, jajajaja!

A mí todo esto ahora me da un poco de risa, dicho con todo cariño hacia Raúl, que sabe que aprecio (y mucho) sus opiniones vertidas en el blog. Pero yo también de jovencillo daba la lata, como debe ser a los quince y dieciséis años. Lo mío era otro tipo de música, tan cañera como esta, pero menos fantasiosa, más realista, me iba más la crónica social de Leño, Rosendo, Extremoduro y todo ese personal... ¡Ah, qué tiempos!

Pero también me gustaba el romanticismo, qué narices, en forma de historias de misterio de Edgar Allan Poe, del que David nos contó la magnífica narración El Pozo y el Péndulo. Y sobre todo H. P. Lovecraft, autor de historias de un terror extraño, nada de fantasmas y muertos. Es... otra cosa. También me gustaba una extraordinario dibujante norteamericano, Richard Corben, que ilustró las historias de Lovecraft y Poe, entre otros. Subo una imagen para demostrar su dominio del color, que consigue crear una atmósfera extraña, mezcla de misterio y ciencia ficción.
¡Ay, qué a gusto me he quedado hablando de todo esto!

1 comentario:

  1. ¡Viva Manowar! ¡Viva Agustín! ¡Viva Asterix y Obelix! ¡Viva Pulgarcity y Historiacuarto666! Y, por supuesto...
    ¡Viva el Metal!

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