Instruir deleitando. Ese es el concepto

22 de marzo de 2015

Dios los cría y ellos se juntan (cotilleo renacentista)

Quiere Carlos que le deje en paz y me viene con Dan Brown y el Código da Vinci... Si es que me provoca. Con lo fácil que soy yo, que enseguida entro al trapo. Me explico.

Entre los chinchorreos más extendidos sobre el Renacimiento hay uno realmente interesante. Agárrate: la imagen canónica de Cristo está tomada de uno de los personajes más controvertidos de la época, nada menos que César Borgia, el hijo del Papa Alejandro VI, Rodrigo Borja, último Papa español y padre del clan valenciano que gobernó el Vaticano entre 1498 y 1503, los Borja, la familia más odiada de la época, inmersa en abominables rumores de asesinatos e incesto con la hija y hermana Lucrecia Borgia, cosa muy habitual en aquella época (ahora no pasan esas cosas ¡qué va!). Para colmo, Lucrecia fue declarada oficialmente virgen después de haber parido su primer hijo de...  ¿su hermano César, entonces cardenal, o de su padre, el Papa? ¡Esto es un novelón y no lo del Dan Brown ese!

Pues el caso es que César Borgia ha sido el único cardenal de la Santa Iglesia Católica que dejó la carrera eclesiástica por su extrema ambición de poder, convirtiéndose en Gonfaloniero (Capitán General) de los ejércitos del Vaticano en su lucha por hacerse con un reino en el centro de Italia. Fue por esto el modelo que tomó Maquiavelo para escribir su tratado político El Príncipe, cuyas ideas se pueden resumir en la siguiente norma de conducta: el fin justifica los medios (ahora tampoco pasa eso, no). 

La cosa se va liando porque César Borgia conoció personalmente a Maquiavelo pero además contrató los servicios del mismísimo Leonardo da Vinci, que realizó para el Borgia inventos militares y dibujó un retrato:


Desde luego el boceto frontal de la derecha favorece la leyenda de la imagen de César Borgia como modelo para el rostro de Cristo. Pero no será Leonardo quien realice un retrato a color del Borgia sino otro pintor italiano, Altobello Melone, años después. Chinchorreando por Internet he encontrado esta secuencia de rostros de Cristo, que de ser un palestino morenote pasa a ser un guaperas blanco :

Cristo, hijo de Dios y hermano de un Espíritu Santo, cuya madre era una mujer virgen y su padre, José, no era tal... uy qué lío familiar, tanto o más que el de los Borgia. No me extraña que acabaran confundidos en la misma imagen.

Y, ya metidos en plena mutación genética, el videojuego Assassin's Creed realiza su propio retrato de César Borgia, también muy "cristiano", abajo a la izquierda. Y que no falte la versión anime del asunto, Cristo a la derecha. Ecce homo:
¿Qué nos deparará el futuro, un César Borgia mutante, un Cristo cyborg o, mejor aún, zombi? En pocos días lo sabremos. Amén.

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