Instruir deleitando. Ese es el concepto

24 de octubre de 2015

Desmontando la leyenda negra

Estamos en 2º sobrevolando la historia de España en la época de los Austrias. Fascinante época, por lo bueno y por lo malo, por ejemplo la Inquisición. He intentado poner las cosas en su sitio, pero igual las he descolocado: sabemos que la justicia penal del resto de Europa era más estricta y cruel que la mismísima Inquisición española, que las cárceles europeas eran un mundo oculto para la ley, mientras la Inquisición trabajaba con médicos y notarios, sabemos que se quemaron más mujeres por brujería en las "cultas" Inglaterra y Alemania, mientras los inquisidores españoles no creían los casos de brujería que se denunciaban. Valga el caso estudiado por un gran jurista español, Francisco Tomás y Valiente, asesinado precisamente por otra Inqusición, la de E.T.A. El nacionalismo suele conducir a eso.

Pero... ¿estoy justificando la acción de la Inquisición española? No, por favor, estoy desmontando uno de los mitos de la leyenda negra española. Nada más. A los españoles nos gusta mucho autoflagelarnos, darnos de latigazos y hundirnos la moral a nosotros mismos. Somos los primeros que nos creemos la leyenda negra. Un poco tontos somos, es verdad, pero no más que otros.

Por otra parte, la leyenda negra de la Inquisición da mucho juego. He recomendado a mis alumn@s que leyeran El pozo y el péndulo (aquí está enterito en pdf), bueno, que leyeran todas las Narraciones Extraordinarias de Edgar Allan Poe, aprovechando la semana de terror que hemos vivido en Ciudad Real con Survival Zombie y Hemoglozine. Pero como si nada. ¡Los voy a mandar a la hoguera! Bueno, mejor que lo cuente y lo cante el grandísimo Javier Krahe. Y de paso que vean los de 1º un pequeño montaje realizado por alumnos de bachillerato (otr@s que van a ir a la hoguera, verás...)


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