Instruir deleitando. Ese es el concepto.
En las entradas hay enlaces a los blogs de alumnos de los distintos cursos que he impartido

24 de febrero de 2017

Al revés el mundo es el Carnaval

Así se ha visto desde antiguo. Por unos días el orden social queda patas arriba: mandan los de abajo, que bastante penan ya todo el año, los niños se visten de viejos, las mujeres de hombres y viceversa, los pobres se visten de ricos y viceversa. Así queda contado en los testimonios que recoge la historia, la literatura y el Arte. Me viene al pelo una noticia sobre los sarasas de Cádiz, supuestos prostitutos masculinos surgidos al calor de los soldados que venían de la guerra de Cuba en 1898. Véase la imagen de una revista de ese año, donde aparecen dos prostitutos vestidos de mujer y políticos peleando por la crisis de Cuba:

Otro ejemplo está en estos aleluyas de 1930.

Tanto cachondeo no podía ser. El dictador Primo de Rivera intentó poner freno al exceso. Imposible.

¡Ah! Y nada de dietas: prohibido vegan@s en Carnaval. El Carnaval es pecado sin pescado (y sin verdura). Arcipreste de Hita lo contó magistralmente y yo lo he ilustrado así con ayuda de unos amiguetes de toda la vida:

19 de febrero de 2017

Y se quejan del tomate

Están los de 2º de bachillerato subiendo trabajos a su blog: lecturas de libros, cómic, películas... Y me han llamado la atención dos o tres comentarios sorprendiéndose de la alta calidad del cine español. ¿Quién les habrá hablado mal del cine español, sus padres?... ¿lo han escuchado en internet o en televisión...? ¡Qué triste no?

Menos mal que han visto ahora algunas pelis excelentes que les han hecho cambiar de opinión, o, dicho claramente, eliminar prejuicios. Lo peor es que ese rechazo al cine español viene de los que se declaran más españoles que nadie, la derecha rancia de este país. Ocurre como en la guerra civil, los "nacionales" se aprovecharon de la ayuda extranjera (Alemania, Italia, Portugal, empresas yanquis...) y luego dejaron que Estados Unidos instalase bases militares con armamento nuclear (que estuvo a punto de explosionar en 1966). ¡Ole los patriotas! Qué fácil es ponerse etiquetas y ponérselas a los demás. Y qué difícil es educar con sentido crítico y desarrollar criterio personal.

Aquí dejo un pequeño montaje con algunas estupendas secuencias del cine español que nos ayudan a explicar algunas vicisitudes de la enseñanza en España. 

¿Y el tomate? Pues que va un niño y le dice a su madre:
- Mamá ¿qué hay de comer?
- Y la madre: mierda con tomate
- Y el niño: ¡jo, otra vez tomate!

Pues eso, con toda la porquería que hay en el cine que ven alumnos (y padres) en Internet y en la tele, y van y se quejan del cine español.  Pues para ellos la mierda. Yo me quedo con el rico tomate.

14 de febrero de 2017

Amor, amor, a morcilla hueles... y cada año más

¡Que si huele eso del amor! Bueno, reconozco que los claveles que he comprado para l@s chic@s de 4º huelen bien (para que no digan que soy aguafiestas) pero el rollo este de San Valentín huele fatal.

Ya hemos visto, con la segunda revolución industrial, los cambios sociales que se produjeron y los nuevos medios de ocio para las masas, sobre todo el cine. El mismo año que se inventa el cinematógrafo se realizan pequeñas películas con escenas de amorrrrrrrrrr, que yo he montado así:

No sé si reír o llorar. Lo que sí sé es que eso de la promoción del amor romántico es un engaño.

En fin, cuelgo aquí algunos modelos de cartas de amor que usaba la gente para declararse, en las que ve muy bien el interés económico que subyace a las decisiones que tomaban las familias a la hora de formar nuevas parejas, así como el papel subordinado de la mujer. Y, de propina, otra carta muy "moderna" en la que el novio pide a la novia una fotografía,  ese invento revolucionario del XIX.
Y, para que no os quedéis con la duda, he aquí la respuesta del padre de la novia al pretendiente de su hija:

¿De qué tendrán que discutir el suegro y el futuro yerno? ¿Pero no era romántico el amor? Mejor lo dice Groucho Marx. Esto sí que es amor.

2 de febrero de 2017

Consumid, consumid, malditos

Cuenta Martín Caparrós:
Entre las 100 start-ups europeas consideradas las más hot de 2016 por la revista Wired hay una que es un banco virtual que permite que los chicos de ocho años tengan tarjetas de débito asociadas a su móvil; docena y media que prometen enviarte a tu casa en menos de dos horas verduras orgánicas o vinos ídem, o sushis o florecitas o cualquier otra cosa –sin que tengas que salir a buscarlas–; una docena que te permiten vender o alquilar o compartir alguna forma de vehículo con o sin conductor, dueño o chófer; media que te ofrecen la posibilidad de comprar más barato o más astuto o más a tu vecino; otra media que te proponen formas más y más sofisticadas de alquilar o compartir viviendas; media más que concentran ofertas y demandas de trabajo –y una que usa big data para que el patrón decida a quién tomar–; dos o tres que te diagnostican enfermedades en tres clics; otras tantas que te hacen gimnasia para que no la tengas que hacer; otras que ayudan a los negocios chicos a mejorar su contabilidad o su lugar en Google; juegos varios, un editor de fotos, un aspirante a whatsapp con mejores dibujitos, un asesor de credibilidad crediticia, un programa para mejorar la eficacia de las publicidades en la Red, un programa para bloquear las publicidades en Internet, otro para predecir qué va a comprar fulano o mengano, otro para convertir tu teléfono en la llave de tu casa, otro para mejorar la eficacia de los cultivos bio, otro para mejorar la eficacia de las inversiones en Bolsa, otro para mejorar la eficacia de las comunicaciones entre jefes y empleados, dos o tres para encontrar un amor –o hacerlo, por lo menos.

Una pena... pero qué moderno es fundar una start-up... y forrarse, claro

Yo lo voy a decir cantando, como me gusta a mí, con ayuda de Los Chicos de la Playa, tan alegres ellos cuando imaginaban un mundo feliz de vacaciones eternas surfeando en aguas limpias y cristalinas.


Las cosas no son tan sencillas, me temo. Y no se trata de ser catastrofistas ¿o sí? que ya ha llegado Donald Trump y lo va a arreglar todo... ¡qué espanto!

Ya no sé si se puede, que dijo Obama, o si podemos, que dicen otros en España. Arreglar todo no creo, pero poner de nuestra parte sí, como explicó la ONG de ayuda al desarrollo SOLMAN  en la exposición que presentó en el instituto la semana pasada, explicando los objetivos para conseguir un desarrollo sostenible: