Instruir deleitando. Ese es el concepto

3 de enero de 2018

Origen de las uvas de Nochevieja: tradición y negocio

Pues no, yo pensaba, como casi todo el mundo, que el origen de las doce uvas estaba en un exceso de producción de uva en la comarca alicantina de Vinalopó allá por 1909. Pues va a ser que no. Arduas investigaciones remontan la tradición a la antigua Grecia, cuyos dioses celebraban el rito de las uvas ya desde chiquitillos. Véase, si no, al pícaro Dionisos niño en brazos de Hermes por obra y gracia de Praxíteles:

Bueno, esto es broma sin duda porque uno, a la estatua original le falta el brazo del racimo, y dos, si era Nochevieja estarían helados de frío. Claro que como eran dioses vete tú a saber.

Ahora en serio. Se conocen testimonios en prensa de que ya desde 1892, por lo menos, se comían uvas en Nochevieja en Madrid. Lo explica muy bien este blog. La prueba:

Y además ya existía la costumbre de comérselas en la Puerta del Sol. Vamos, que la tradición tiene su origen en las ganas de juerga de los madrileños... hábilmente explotada, eso sí, por los viticultores alicantinos posteriormente.  Al parecer las uvas eran muy baratas, no como ahora y como atestigua este documento de 1897:

En conclusión, que a las ganas de juerga de unos se le sumó la necesidad de vender de otros,  de manera que se puede concluir que las tradiciones no son algo puro, inherente al "alma del pueblo" (vete tú a saber qué es el pueblo), ni tampoco son exclusivamente un invento comercial, sino más bien una mezcla de estos dos rasgos.

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