Instruir deleitando. Ese es el concepto

Música para sordos

Cuando impartí hace años la asignatura de Historia de la música en 3º de E.S.O. tuve que apañármelas para explicar conceptos que yo mismo no comprendía bien. Aproveché las imágenes para explicar conceptos musicales a los que, como yo, son duros de oído.

Esta presentación termina con la obra titulada La máquina de escribir, de Leroy Anderson.  Bueno, pues quién mejor que Jerry Lewis para interpretarla. ¿Que no?
Y gracias a Bobby McFerrin me enteré (bueno, sólo a medias) de qué es eso de la escala pentatónica

Los sonidos no son una propiedad exclusiva de los instrumentos musicales y de los especialistas en música. Y si no que se lo pregunten al tractor del siguiente vídeo. Sssincreíble!!

Para que experimentéis un poquito con la percusión africana os puede servir este enlace sobre percusión africana.

También es muy interesante la función de la música como aglutinadora de grupos (antes tribus, ahora naciones). Me refiero a los himnos. De los más antiguos sobrevive el Haka que ahora interpreta el equipo  nacional de rugby de Nueva Zelanda, los famosos All Blacks. Aquí los tenéis. Fijaos la cara de susto del equipo contrario. Me se pone el vello de punta.

En Internet encuentras de todo, como este tipo tan habilidoso que toca guitarra, bajo y sitar, interpretando un clásico de los Beatles: Norwegian wood. Yo buscaba instrumentos asiáticos pero, la verdad, prefiero esta delicada fusión tan melódica. Una delicia.

Para estudiar la música medieval preparé la siguiente presentación. Le he puesto música tradicional que, aunque no sea estrictamente medieval, evoca perfectamente la música juglaresca. Los romances castellanos son preciosos: Joaquín Díaz  interpreta el Romance del prisionero.
La música medieval no es especialmente atractiva, aunque a mí algunos raperos me parecen tan monótonos y monocordes como el canto gregoriano. Prefiero recrearme con la parodia que hacen Les Luthiers de un cantar "bastante de gesta": la Epopeya de Edipo de Tebas . Magnífica conjunción de interpretación cuidada y letra divertida. Voilà.

De nuevo Les Luthiers  nos van a echar una mano para reconstruir el estilo preciso y matemático de la mentalidad renacentista y barroca. Veremos su Teorema de Thales, composición músico-geométrica del gran Johann Sebastian Mastropiero, en la versión de dos internautas argentinos  (¡gracias!).

Por fin llegamos al barroco. Para los profanos como yo es un gustazo escuchar las brillantes composiciones de estos clásicos. Claro que acabé hasta las narices de que todos los trabajos de los alumnos tuvieran como banda sonora La Primavera  de Vivaldi.  Digo yo que por lo menos eso se llevaron encima. Como Vivaldi  es mi autor favorito de la época barroca, la presentación que abajo cuelgo tiene como audio uno de sus conciertos para mandolina y flauta. Interpreta entre otros Narciso Yepes .  

Cuando descubrí los musicogramas me quedé bizco del ojo izquierdo. ¡Por fin podía ver la música! Menos mal que dejé de bizquear, porque si no, no podría haber "visto" la maravilla que es esta Tocata y fuga de Johan Sebastian Bach (el de verdad, no el Mastropiero)


Y ya puestos, he aquí otro delicioso musicograma, ahora de la Arabesca , de Debussy.

Claro que, si de lo que se trata de es de ver la música, nada como un buena interpretación en directo. He aquí todo un clásico: al piano, Harpo Marx  (y luego dicen del punk).
Después de esto, queda claro que a mí me gusta la música clásica, la de antes y la ahora: blues, jazz, pop, rock, rumba, canción de autor, lo que sea, vaya. La música negra (bueno, afroamericana) merece un capítulo aparte. Un buen ejemplo es Nina Simone


Otro excelente ejemplo es, otra vez, Bobby McFerrin  con su famoso tema Don't worry be happy . La historia del vídeo no llega a los talones al tema musical, gracias al que, a veces, conseguía calmar a las fieras.
La música comercial actual es fundamental. Como en todos los géneros, hay cosas malas pero también buenas y muy buenas. A los chicos les encantan videoclips tan trabajados audiovisualmente como este de Michael Jackson.


Bueno, muy bien todo esto y tal, pero al final tuve que ceder, todo el curso pidiéndome que pusiera a... Los Chichos...  Señor, llévame pronto, decía yo, pero pude aguantar hasta el final, todos los días en clase con los chichos ¡y las chichis! que eran peor todavía.

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